El Colima de ayer, de aquellos años de calma y de doble moral, con sus palmeras y naranjos, se vio amablemente sorprendido con la llegada de un hombre carismático, culto, con sentido del humor, bien vestido y oliendo bien. Pero sobre todo, con el deseo de vivir intensamente la vida, conocer gente e inconscientemente influir en las vidas de los que le rodeábamos.
Los que tuvimos la fortuna de estar con él, en el aula, la calle, la bohemia, dejamos atrás la adolescencia sin remordimientos, porque el nuevo mundo que nos ofertaba este hombre, había llenado completamente nuestros sueños. Los que aprendimos más de él, fuimos los que no respetamos los 50 minutos de la clase, y lo seguimos como alumnos, como discípulos, como amigos de tiempo completo hasta el final. Así, entre vino, pan y queso con aroma a ajo y otros condimentos –Chanel, Aramís y un fuerte olor tabaco-, se deslizaban las noches del fin de semana como verdaderas pasarelas, por donde desfilaban los grandes.
A veces se caracterizaba de Chaplin, sin salirse de su personaje, nos acompañaba toda la noche. Algunas otras, cantando bajo la lluvia, estilo Fred Astaire. Nuestro interior estaba caminando el rumbo de nuestra existencia. Música para nosotros antes desconocida invadía con sus notas los viernes, que muchas veces se prolongaba hasta agotar la garganta de María Callas, o destrozar una vez más las cuerdas del violín de Pagannini, Ópera, Zarzuela, Trova Yucateca, Mozart, Verdi, Lizst, todos ellos fueron cambiando la estructura cultural de aquellos jóvenes hambrientos de novedades. La historia del arte nos atrapaba, la música nos invadía, las copas nos retenían.
Miguel Ángel Cuervo Romero hizo de la locura una marca registrada. Pero esta locura en la que la sabiduría se avergüenza de lo cotidiano. Miguel Angel Cuervo no murió de muerte natural. Lo asesinamos poco a poco con disparos de abandono y soledad. Desde que lo sacaron del aula y lo pusieron de guardián de un cementerio, donde descansan en paz los libros que mató el olvido y el internet. Una vez le pregunté: ¿cómo estás en la chamba?, y me contestó: “bien, y hasta me llevé mi echadero”.

La soledad es buena cuando uno la busca, pero cuando ella llega, se queda y no se va, allí es cuando viene el delirio. En los últimos tiempos de eso se quejaba. Pero a él se le olvidó que aquellos adolescentes ya no podíamos ser sus discípulos de tiempo completo, porque se nos habían echado encima los años con todo lo que ellos traen.
Cuervo, nunca olvidaré cada uno de los momentos mágicos e inesperados que vivimos juntos. Hoy que te has ido, te siento más cerca que nunca. Disfruté con agrado cómo tomaste tu partida. Hiciste tu maleta con dignidad, sin dramas. Te mofaste de todo. Irreverente hasta con la muerte. Diseñaste tu funeral, escogiste la música que querías escuchar en el viaje, para compartirla con nosotros. Quizás para poner el ultimo pinchazo en el tatuaje de tu nombre.
Gracias por haber escogido a Colima para quemar tus naves, quedarte a compartir tu vida. Dicen que cada quien es arquitecto de su propio destino. Yo no sé si tú tenías un proyecto. Lo que sí puedo asegurar, es que viviste, que hiciste exactamente lo que te dio tu regalada gana. Tú nuca supiste lo que es luchar por la libertad, porque en ti estaba.
Yo había perdido la confianza en la gente. Era pesimista ante algunos valores que parecen ya extintos. Sin embargo, una manifestación de gratitud y amistad me llenó de júbilo.
Quiero destacar a los amigos que tuviste desde el primer síntoma, en el desgaste diario, amigos que compartieron contigo lo más escabroso del camino, lo más obscuro del túnel. Para ti y para ellos, no un minuto de silencio, sino una vida de aplausos: Jaime Velasco, Noé Guerra y su familia. Con amigos como Ustedes, hasta se antoja, hasta dan ganas de morirse.


Agosto 2010


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Colima

Uno
Se despide,
Insensiblemente
De pequeñas cosas
Lo mismo que un árbol
Que en tiempo de otoño
Se queda sin hojas
Al fin
La tristeza
Es la muerte lenta
De las simples cosas
Y esas cosas simples
Que quedan doliendo
En el corazón
Uno vuelve
Siempre
A los viejos sitios
Donde amó la vida
Y entonces comprende
Cómo están de ausentes
Las cosas queridas.
Fragmentos de la canción “las simples cosas”
Del compositor César Isella
En el año de 1982 terminamos nuestro bachillerato en CEDART Guadalajara, y esperábamos el momento de iniciar la última parte de nuestra preparación llamada; extensión pedagógica.
Llegó el mes de septiembre y no había señales de comienzo, nos habló la directora María Fernanda Matos Moctezuma a su oficina para informarnos que por la cantidad de alumnos iba a ser imposible el curso; de este estado éramos cinco y una chava de Chihuahua y otro de Monterrey. -la única opción es que se vayan a Morelia o Colima en Morelia no conozco a nadie pero en Colima una persona los puede recibir en su casa, permítanme voy a llamarlo a ver si está dispuesto a recibirlos.
Y de esta forma se comunicó Fernanda Matos al CEDART Colima; habló durante unos quince minutos y no dio el nombre y la dirección de esa persona: Miguel Ángel Cuervo, calle: Aquiles Serdán (creo que era el 148) entre Miguel Galindo y Balbino Dávalos.
Partimos solamente tres primeramente Gema, Marcela y yo; el que escribe… después de varias horas de camino (en ese tiempo no había aun autopista) llegamos a la central que estaba cerca de la Catedral, abordamos un taxi y nos dirigimos hacia Aquiles Serdán, nos recibió una persona de lentes oscuros, barba y una voz fuerte y segura. –pásenle los estábamos esperando pasen, aquí es el cuarto de la muchachas una puerta de madera a la de la derecha por un pasillo dimos unos pasos un arco frente a nosotros el patio hacia la derecha otro pasillo con unos sillones de mimbre y una mesa aquí es el cuarto de los muchachos
Dejamos las cosas y continuamos recorriendo y conociendo la casa cruzamos el patio donde estaba un montículo de tejas y una gran nasa para pesca, a la derecha una ventana con una enorme reja y detrás otra de madera al frente un pequeño salón con una mesa circular y a la derecha la entrada a la habitación de la reja frente a ella un pasillo enorme con una mesa rectangular de igual dimensión con una gran cantidad de sillas a su alrededor de este espacio al fondo dos puertas la izquierda el baño la derecha una pequeña puerta que conduce a un gran patio interior lleno de árboles .
Traspasando la mesa circular se encuentra una cocina enorme. Ahí nos sentamos a platicar con el calor de Colima nos presentamos nos dijo : -A mi habitación nadie entra, cada quien lava su ropa o se la manda lavar porque hubo una canadiense que me la quería lavar y eso no lo permito, recuerden discipline, efficiency, moralite es el lema de la casa.
Nos presentó a los demás habitantes conforme fueron llegando; Marta Facio, Lety Vallejo y Moy … durante la cena comentó –hay que registrar en la aduana su llegada de lo contrario pueden deportarlos y como vienen a estudiar aquí con mayor razón.
Nos quedamos asombrados ¿si no hemos salido del país? ¿Por qué aduanas? ¡¡¡… Descubrimos su carácter bromista y juguetón pero todo lo decía con una seriedad que lo hacía creíble.
Así nos convertimos en hijos de Cuervo salíamos a la escuela todos por la mañana y regresábamos a la hora de la comida cada quien tenía un día para preparar la comida excepto René que hacia el agua fresca y compraba las tortillas, después de la comida era una tarde de horas de charla interminables con Miguel, ahí aprendimos y conocimos cosas maravillosas que nos platicaba , después conocimos otra de sus facetas; las fiestas y todos los invitados que llegaban, porque la casa era un lugar de reunión constante de alumnos , ex alumnos, conocidos de diferentes lugares. Había uno que decía venir de la vecina república de Comala, durante estas fiestas sacaba sus vasos de vidrio o los envases y se acercaba a la pared de los sacrificios y era romperlos estrellándolos contra ella, alguien alguna vez se acercó a pedirle que le obsequiará algunos en pleno clímax sacrificial y le contesto: – ¿quieres romper verdad? ¡ pues compra los tuyos estos yo los compré para mí!
Fueron días de conocernos, tratarnos… El maestro o Cuervo como le decíamos, era querido, se dejaba querer y nos quería… formábamos una gran familia él era el gran patriarca; el sumo sacerdote de esta comunidad con su música. El baile, las fantásticas historias, el café vespertino y las discusiones sobre arte, filosofía y su periódico favorito; El Heraldo.
En ocasiones salía a México o Guadalajara y al salir nos decía –no le abran a nadie se cuidan
Cuando llegaba Ricardo Palacios (que ahora le está haciendo compañía a Cuervo) era otra variedad; se ponían a representar algo de zarzuela cantada y actuada, al final de la noche la petición de Palacios era: – La Dolorosa, Maestro pon la dolorosa
Fueron días de aprender mucho; de diferentes maneras y formas, hasta que nos separamos por cuestiones que no vale la pena contar… lo que si nos provocó un gran pesar e hicimos una enorme fiesta, para despedir la casa; dejándola con los más obscuros maleficios cuervianos para que nunca nadie más la habitara, algunos de nosotros Marta y los jalisquillos nos fuimos a un departamento de oficina en De la vega 97 -2. En cuanto a Moy y Lety, desconozco que rumbo tomaron. Miguel fue a hacer su sueño realidad: el Café Galería en el edificio Cazares; durante el cambio alguien le sugirió comprarse otro estéreo y después se lamentaba el haberse deshecho de su Selefunden; así llamaba al Telefunken que era mejor que el que había comprado recientemente, cada noche acudíamos para platicar, cenar y charlar; salíamos al cine, a las exposiciones, a la Casa de la Cultura, e incluso fuimos a la playa y al rio de Piscila donde tenía un terreno y donde soñaba con construir un lugar tipo James Edwards .
Jamás nos pidió un centavo para la renta, fuimos nosotros quienes nos organizábamos para pagarla, lo mismo con la luz, la compra de gas etc. así pasamos un año escolar… tres compañeras se fueron a México D.F yo continúe un tiempo con él, en el Café Galería; hasta que regresé a Guadalajara… nos recordábamos y nos encontrábamos de nuevo aquí con Marcela, Rene y Gema para perpetuar los viejos tiempos , e incluso llegó después a visitar la casa de Poncitlan varias veces; donde convivió con mis hijas y mi compañera , siempre pedía de desayuno sus chilaquiles con mucho chile y un café caliente que hasta le daba hipo, sudaba, tosía; pero seguía comiendo encantado de estar aquí…
Lo que aprendí de él; ha sido parte medular de mi vida y como educador… fue un tiempo inolvidable que se fortalece en los recuerdos y a veces tengo la esperanza de encontrarlo de nuevo a la vuelta de un pasillo, en el lugar más inesperado que hubiera imaginado encontrarlo y donde lo vi por última vez; uno de los SAMS de Guadalajara.

Cuervo; lo que aprendí de ti no lo olvido.

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Cedart Colima

 

Voy a hablar en este espacio de la comunidad del Centro de Educación Artística Juan Rulfo, de donde soy egresado, ello porque nuestro buen amigo, antes profesor de artes plásticas Miguel Ángel Cuervo Romero ha fallecido.
La enfermedad de Miguel Ángel me ha dio la oportunidad de ver la gran comunidad que conformamos los Cedarianos, porque he conocido a muchas personas de generaciones anteriores a la mía que en sus visitas a Miguel Ángel nos reunimos en torno a una mesa para platicar de los años mozos del Cedart, cuando la escuela se hallaba ubicada por la calle 5 de mayo, donde ahora está la escuela Vizcaya de las Américas y antes hubiera sido las oficinas de la Secretaría de Salud en el Estado. Ahí se inauguró el Cedart hace ya, varios años.
La escuela del Cedart pocos la conocen. Está en la Estancia, justo frente a las instalaciones de la Feria de Todos Santos. Sin embargo, cuando los colimenses van a la feria no se dan cuenta que donde dejan su vehículo estacionado es una escuela de arte, porque así es el género humano en general, por lo regular no se da cuenta de nada.
En ese Centro de Educación Artística, además de llevar las materias obligatorias que establece la SEP (como química, biología, matemáticas, civismo, español, literatura, inglés etc.) los alumnos llevamos materias artísticas; es decir, teatro, danza, pintura y música.
El primer año es tronco común y a partir del segundo el alumno tiene que escoger una materia específica de arte, la que más le haya gustado en ese año de tronco común o por la cual se haya decidido a entrar al Cedart (por lo menos ese era el plan que a mí me tocó llevar).
Yo elegí música y obvio mis materias entonces, además de física, laboratorio, taller de lectura y redacción, ética, psicología etc., fueron solfeo, armonía, composición, piano y guitarra clásica y popular. Aparte, por las tardes iba a taller de teatro, donde conocí al buen maestro Jaime Velasco, excelente actor y mejor director teatral. ¿A qué voy con todo esto?, decía que otro baluarte del Cedart es sin lugar a dudas Miguel Ángel Cuervo Romero, profesor de artes plásticas, dibujo, técnica al óleo, grabado, puntillismo etc., gran conocedor de música, teatro, danza en fin, un personaje artístico en toda la extensión de la palabra. Pues bien, ahí, en esa escuela de o para locos fue cuando lo conocí. Aprendí muchas cosas a su lado y sobre todo, aprendí a disfrutar la música en general. Hoy está muerto y esta primera columna se la quiero dedicar a él, para que la gente lo conozca y por lo menos pregunte… ¿Quién es o fue Miguel Ángel Cuervo?
Como dije al principio, he estado con mucha gente (exCedart), que nos hemos reunido en torno a Miguel Ángel para estar pendientes de su enfermedad y estado de salud hasta su desceso: Chago, Noé Guerra, Rubén Carrillo, Coyazo, Normita, Alejandro Robles, Jaime, Silverio y Neddy Palacios y otras tantas personas más que sus nombres se me escapan porque acabo, relativamente, de conocer. Y es increíble la cantidad de gente que somos o que tuvimos algo que ver con el buen Maik. Eso nos conforma como una buena comunidad. Y aunque no nos conozcamos de años atrás tenemos, todos, un vínculo que nos une, el amor por el arte. Y aunque hayan pasado años y sus vidas hayan tomado rumbos diferentes, todos estamos ahí, pendientes de ese profesor que dejó una huella imborrable en nosotros.
Miguel, o Maik para la banda artística del Cedart, espero que en esa otra vida, o lo que nosotros llamamos la otra vida podamos seguir disfrutando de la fiesta, de la música, de la plática, cervezas y cigarros como cuando, en tu casa, organizábamos tremendas bacanales, porque eso eran, bacanales y en tu compañía. Haz extendido tus alas como Cuervito para volar al infito. Pronto o en algún momento nos encontraremos, tenlo por seguro…
Y nada más me despido con la música que a Cuervo le gustaba cantar ya que se ponía alegrón, por decir lo menos.
A mí me gusta el pimpiririmpimpim de la botella el parampampam, con el pimpiririmpimpim con el pampararampampam el que no tome vino será un animal será un animaaaaaaal.
Canción que, dicho sea de paso, era o es un himno para apoyar a los Pumas de la Universidad Autónoma de México.
Enhorabuena Cedart, enhorabuena Miguel… volá… volá… volá…
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El Adiós, 1944. Óleo, ALFONSO MICHEL, pintor Colimense

El Adiós, 1944. Óleo, ALFONSO MICHEL, pintor Colimense

En tu casa hay anteojos, sombreros
Latas de pulpo al ajillo,
Litros de aceite de oliva, copas,
Perfumes…

Pero… tú…no estás Miguel

Te fuiste como el titánic.

A dónde irán tus palabras…
O estarán en tu kimono,
En las bolsas de tus camisas tropicales,
O dentro de las cajas que nunca abriste.
A dónde irá tu sonrisa y tu
Carcajada estruendosa o
También estarán entre los libros de arte
O dentro de una botella de tinto.
En qué se convertirán
Tus deseos.
En dónde estarán tus ideas,
Tal vez en cada uno de los rayos
De tu bicicleta… o en
En una taza de café.
Miguel Ángel: estarás presente siempre
Entre nosotros lo(a)s cuervito(a)s.
Colima está impregnada de ti.
Maestro… en tu casa hay discos,
Libros, fotos, revistas…
Pero…tú…no estás…
Te vas pero te quedas…
Porque en nosotros hay un
Sitio para ti…
Adiós…Miguel Ángel paternal,
Adiós…maestro de la vida,
Adiós…Miguel Ángel regañón, sibarita,
Melómano, cariñoso, bohemio, bailarín,
Artista, idealista, rebelde.
Gracias por provocar aprendizajes…
Gracias por compartir tu vida…
Por compartir sueños y realidades…
Te recordaremos tus amigos,
Jaime, Noé y fam.
Collazo, Liliana, Juan, Lorena, Erika,
Jaimón, Pepe, Rubén,
Llanes, Silverio y fam.
Cuco, Bruno y fam.
Brenda, Marcela y Paty,
René, Glenda,
Mago, Cuquita, Guillermo…
Gracias por siempre maestro
Adiós AMIGO Y PADRE…
ADIÓS QUERIDO CUERVO… 

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