UNA AMISTAD COMO POCAS por: Jaime Velasco

Publicado: 5 marzo, 2011 en Sin categoría
Conocí a Miguel Ángel Cuervo Romero, justo el día que arribó a Colima, allá por el año de 1976. Llegó a incorporarse como profesor de artes plásticas al Cedart, ubicado en la calle 5 de Mayo. Vivió un tiempo, por aquel entonces, en Placetas Estadio.
De complexión delgada, en ese entonces no conocía las tortillas. De buena barba y bien vestido, Miguel Ángel encontró su vocación en la docencia y, por qué no decirlo, en la bohemia.
Mis hermanos, Salvador y Fernando estuvieron un semestre en la primera generación del Cedart, luego se fueron a Guadalajara. Miguel Ángel ha sido un buen amigo de mi familia.
Entonces, mi padre tenía el famoso restaurante Camino Real de Colima, junto al cine Reforma. Allí pasamos gratos momentos. En esa primera época del Cedart, Miguel Ángel tenía una visión de las artes muy afín con la directora Vera Vázquez.
Juntos emprendieron la conducción de las primeras generaciones y la realización de varios montajes. Miguel iluminaba y asistía la escenografía. Recuerdo en especial El quijote de la mancha, El mago de Oz, y Caxitlán fue. Nos presentamos en el teatro Hidalgo, en el teatro del Rodeo y la piedra lisa, entre otros espacios.
Luego, el profesor Cuervo se enamoró de una casa por la calle Aquiles Serdán, cerca del restaurante Decomart de Javier Vargas. Allí compartió con varios alumnos y extranjeros su mundo bohemio.
Había una chica hermosa Nikky, canadiense. Fue novia breve tiempo de mi hermano Salvador. Estaba también Leonardo el hondureño, al que le gustaba pasear por las calles de Colima vestido de hindú. Hacía pantomima en Decomart y el buen Cuco López nos brindaba al profesor y a sus invitados un servicio de primera.
Luego mi familia se trasladó a Guadalajara. Yo decidí quedarme unos meses más. Entonces Miguel ya se había apoderado del primer piso del edificio Cázares. Allí, el maestro armó el famoso café Galería.
Recuerdo que fue una época muy creativa. Mi hermano Salvador traía películas en 16 milímetros que retaba a la filmoteca de la UNAM. VimosNosferatu, Los demonios de Loudun, Sin aliento, entre otras. Noé Guerra, Leonardo el hondureño y yo jugabamos a ser poetas en el suplemento Ágora.Luis Valenzuela se integró al dinámico equipo. Rafael Araiza nos daba cuerda. Éramos los poetas cuerdos.
en Café Galería hubo un sin fin de eventos. Antes de irme a Guadalajara presentamos con Lety Vallejo Una rosa con otro nombre de Emilio Carballido; una escena de Antígona con Irma López dentro de un programa de canto, poesía y cena a lo griego.
Como saber en ese momento, que Emilio sería nuestro dramaturgo deVicente y Ramona y que Antígonasería mi carta de presentación como director escénico con el taller Anatomía.
Los cuatro años de mi carrera profesional en la ciudad de México los viví en Mártires de Tacubaya, número 55; estudio del maestro Miguel Ángel Cuervo. Martín Acosta, compañero de mi generación en la ENAT (Escuela Nacional de Arte Dramático), estrenó su primera dirección en esa casa.
Tuve la suerte de asistirlo. La obra, El más extraño idilio de Tenesse Williams se presentaba para veite espectadores. Miguel Ángel y Ernesto, su mejor amigo y corredor de arte, estuvieron en el estreno. Allí actuaban Brisa Rossell y Carlos Cobos, gran actor y entrañable amigo. La casa-estudio fue, desafortunadamente, derribada. Ahora es una discoteca de un gran hotel por la avenida Revolución.
La carta que copio a continuación la escribí días después de que Octavio Paz recibiera el Nobel de Literatura.

Profesor Miguel Ángel:

La navidad nos envuelve con su mágia. El frío se ha instalado en la ciudad y nuestros abrigos pueden salir de sus jaulas. Quisiera verte pero me voy pronto a Los Ángeles con mi familia. Viajaré con mi hermano Fernando en tren. Me creerás si te digo que te extraño. Cada vez que puedo platicar contigo me siento feliz. Ahora tendré que aguardar.Uno no siempre hace lo que quiere, dijera Benedetti. No sé cuál sea tu plan. Imagino que visitarás a tu familia.
Me encontré hace poco a Martha en el metro. Parece que están bien. Doy funciones en el teatro Hidalgo de la Alameda. Poco a poco mi economía se restablece. De seguro en febrero podré pagarte. El príncipe Constante se estrenará para entonces. Ojalá asistas.
¿Qué cuenta Colima? ¿Qué me dices del Cedart? ¿Todavía te hace feliz?
Después de El príncipe Constante quiero visitarte. Anoche reconté mi vida. Me acordé de mis tiempos claros y nublados, de mis juegos y locura. Cuando me brincaba las rejas para mirar a las niñas que reflejaban miedo por mi repentina presencia. Esas niñas ya son mujeres. El tiempo lo transforma todo.
También me acordé del Café Galería: de las películas, de las cenas, los vinos, las luces, los poemas , los panes, la música, los cigarrillos… anoche me acordé y mi corazón sonó, click. Tengo entre mis manos la carta que le escribí a Rosalía y que nunca le entregué. La escribí en tu café. No sé porque no se la dí, ¿tú acaso, lo sabes?
He brindado junto con Octavio Paz, de seguro mi hermano Salvador y tú han brindado también. La navidad captura mi espíritu. Ahora debo ir a mi ensayo de todos los días pero ya mis ojos no miran la ciudad. Se han instalado en Dios. Mis ojos se han llenado de amor.
Hago votos porque tus ojos se regocijen en esta navidad.
Sin más.

De retorno a Colima, en Julio de 1992, viví en la casa que Miguel Ángel restaba junto al botanero “Mi oficina” por Niños Héroes. El Cedart ya se llamaba Juan Rulfo y con nuevo edificio frente a las instalaciones de la feria.
En esa casa saboreamos, Noé, Imelda, Georgina y yo, los suculentos platillos de Miguel Ángel. Sabido es de todos que tiene el don del bien guisar y claro está, del bien comer.
La amistas que sostengo con Maik, así le llamo de cariño, tiene matices relevantes. Fue mi maestro en teoria del arte; el impresionismo me cautivo sobre manera. Su universo musical ha permeado la mayoría de mis montajes,Vengando a Pessoa, Antígona, El enamorado de la muerte, La ginecomaquia, laberinto de sueños…etc.
A veces me pregunto ¿qué me ata a estas tierra?, ¿por qué no vivo con mi familia en Los Ángeles?, la respuesta no la sé. Pero me gusta pensar que la maestra Vera y Maik son los responsables de mi profundo afecto por esta vida de zozobra, pero también de belleza y de soledad compartida que es, la vida mía…


Copyright © Derecho de Autor

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comentarios
  1. Patty dijo…
    Hijo de Cuervo, el siempre vivirá en ti, gracias por compartir esto con nosotros: Marcela, Jaime, Rene y con la recientemente tambien desaparecida Gema
    29 de agosto de 2010 12:51

    Belkys dijo…
    Cuando uno mira atrás, se llena de excusas que tiene sabores y olores de esos que nos estampan en un lugar para siempre; en gente peculiar, para siempre. He disfrutado mucho la carta y me trajo muchos recuerdos también.
    7 de septiembre de 2010 19:45

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